Recientemente hemos sido elegidos por Ford Mintegui para desarrollar un vehículo camper de manera conjunta. Hace unos días nos hicieron entrega de una flamante Ford Transit Custom 130cv. En este artículo os contamos nuestras sensaciones tras una primera prueba. Creemos que este vehículo dará mucho que hablar en el mercado de los cámpers.

Primeras impresiones:

De un primer vistazo, llaman la atención las líneas afiladas que definen la Transit Custom. Unas ópticas generosas en la parte frontal y unos pilotos extremadamente estilizados en la parte trasera. La sensación que transmite, es de ser más compacta que otros vehículos de su segmento como, por ejemplo, la Renault Trafic o la Volkswagen T6, pero no os dejéis engañar, es tan solo un efecto óptico debido a esas líneas estilizadas que hemos comentado. Con el metro en la mano, las cotas de la Transit Custom están a la altura de sus competidoras por fuera, y por dentro… sigue leyendo.

El puesto de conducción:

Abro la puerta, ¿eh? La cierro, la vuelvo a abrir, la vuelvo a cerrar. Me sorprende. Personalmente me gusta cuando una puerta está bien ajustada, cuando se siente suave, cuando suena compacta al cerrarse. Al fin y al cabo, ese gesto lo vas a repetir cada vez que te montes. Por suerte, esta sensación se repite con la puerta lateral, que además incorpora un sistema que la mantiene abierta cuando el vehículo esté estacionado en cuesta.

No hay duda, esto no es un salpicadero de una furgoneta de trabajo, es un salpicadero de un turismo adaptado a las dimensiones de una furgo. El tacto del volante (de cuero) y del pomo de la palanca de cambios, levemente acolchados resulta muy agradable. Los asientos son de espuma de alta densidad, muy cómodos, dotados de ajuste de altura, lumbar y apoyabrazos. Al pedir la opción de asiento de acompañante individual, ambos vienen calefactados, lo cual es… mejor que lo pruebes.

El salpicadero está equipado con un montón de huecos y portaobjetos: Dos porta-botellas donde caben botellas de 1,5 l, dos porta-latas, un hueco junto a la palanca de cambios (que aunque Ford lo define como monedero, el teléfono móvil encaja perfectamente). Una guantera enorme sobre el volante, en la cual nos encontramos una toma de USB (para conectar una memoria USB con música, o bien cargar dispositivos electrónicos), una entrada auxiliar para conectar una fuente de audio externa y finalmente una toma de 12v de tipo mechero. La guantera del lado del copiloto está equipada con cerradura.

El espacio de las puertas delanteras también ha sido aprovechado con varios portaobjetos. Llama la atención que disponemos de dos tiradores para cerrar la puerta: un hueco superior (que también sirve de porta-objetos) y un asa en la parte vertical del panelado.

Los espejos (de la unidad probada) se ajustan y pliegan eléctricamente. Esto es de especial utilidad cuando se debe atravesar algún paso estrecho. Además, incorporan luces indicadoras de dirección, para ser bien vistos.

Tanto el lado del piloto como el del copiloto cuentan con interruptores para la apertura y cierre de todas las puertas.

En carretera:

No pudimos resistirnos y decidimos realizar una prueba de conducción antes de transformar el vehículo. Esto también sirve para evaluar la diferencia de comportamiento antes y después de instalar el techo, mobiliario, etc.

El trayecto realizado fue de Leioa a Puente la Reina, así que pudimos probar el puerto de Altube, la autovía Vitoria-Pamplona y las curvas del embalse de Yesa.

Nada más comenzar a subir Altube pudimos comprobar que el motor 2.0 cc con 130 cv y un par de 385 Nm es más que suficiente para mover un vehículo de estas características. Desde muy bajas revoluciones (1600 rpm) el motor empuja con fuerza. Creemos que es la potencia adecuada para después hacer un camper. Cabe destacar que el modelo de 105 cv da un par de 360 Nm. Si alguien se decanta por de 170 cv, irá sobrado.

Al circular por autovía pudimos deleitarnos con las maravillas del control de velocidad adaptativo. Una vez establecida la velocidad deseada, él solo se regula en caso de que nos acerquemos demasiado al vehículo que nos precede (esta distancia se puede regular) y vuelve a acelerar cuando nos pasamos al carril izquierdo  o bien cuando el vehículo que circula delante se desvía o acelera. Aprovechando esos sensores, la Transit Custom incorpora un sistema de frenada de emergencia “pre-colisión” el cual, por suerte, todavía no hemos probado.

Estamos acostumbrados a ver que las luces se enciendan y apaguen solas, pero que cuando no detecta ningún coche en el horizonte se pongan las largas y que éstas se apaguen solas en cuanto aparece otro vehículo en nuestro campo de visión, es algo que hasta ahora no habíamos visto en este tipo de vehículos.

A todo esto hay que sumarle el sistema de lectura de señales de tráfico y otro equipamiento opcional interesante: la alerta de cambio involuntario de carril y el sensor de fatiga. El primero es comúnmente conocido. El segundo es un sistema con un “vúmetro” en el cuadro. Cuatro luces verdes, una amarilla y una roja. Una centralita analizará nuestra forma de conducir y, no sé de qué manera (pero funciona), irá iluminando las lucecitas verdes, al llegar a la amarilla nos dará un primer aviso de cansancio y al llegar a la roja el aviso será más audible e irá acompañado de una imagen de un café humeante en la pantalla.

Cabe mencionar que, según catálogo, la Ford Transit Custom está equipada con un sistema de “mitigación del viento lateral”. No se dieron tales condiciones, por lo que no pudimos poner a prueba este sistema.

Y llegamos al embalse de Yesa. Desactivamos la alerta de cambio involuntario de carril (para que el volante no vibre al pisar la línea blanca) y achuchamos un poco a nuestro juguete. El comportamiento es impecable, la carrocería no balancea ante giros bruscos. No sabemos si será por el “control de estabilidad de balanceo” o sencillamente por la construcción del chasis. La potencia de frenada también resulta destacable, lo cual es de agradecer, pensando en los kilos que se le añadirán al camperizarla.

Si se pudiera hacer una prueba de carretera con los ojos vendados, no pensaríamos que el vehículo que estamos conduciendo es una furgoneta.

Detalles muy “camperos”:

Os mencionaré sin profundizar demasiado qué puntos fuertes le vemos a la Transit Custom a la hora de transformarla:

-Los asientos de serie pueden ser aprovechados para hacer un sencillo sistema de cama, tipo arcones o similar. Esto no quita para que sean sustituidos por un asiento-cama con raíles.

-La anchura interior permite instalar un mobiliario lateral y tres plazas de viaje en la parte trasera.

-Las ventanas traseras “flip-flop”, combinadas con el doble cierre centralizado, permiten dejar éstas levemente abiertas, sin temor a que nadie meta la mano y trate de abrir la furgo desde dentro, ya que el doble cierre bloquea por completo las cerraduras. Esto es especialmente útil si se dejan mascotas en el interior del vehículo, o elementos de valor que, aunque tratasen de robar rompiendo un cristal, resultaría imposible llevárselos sin abrir una puerta.

-La alarma perimétrica carece de sensores volumétricos, lo cual es perfecto cuando se trata de dormir en el interior.

-El peldaño de la puerta lateral es muy útil para sacudirse los pies en entornos de nieve/barro/arena antes de pisar dentro.

-La luneta térmica delantera es una maravilla a la hora de desempañar la luna delantera.

-La disposición de los pilotos traseros permite instalar el porta-bicis sin necesidad de utilizar luces supletorias.

-Ford dispone de un sistema de bacas plegables que no requiere ser desmontado para poder seguir accediendo a parkings con altura limitada a 2 m.

Para terminar:

Bravo por Ford, realmente ha sacado un vehículo que es una base muy a tener en cuenta a la hora de hacernos nuestro hogar sobre ruedas. Nuestros sinceros agradecimientos a Ford Mintegui por volcarse en este proyecto.  Os invitamos a que estéis atentos a nuestra web dentro de unas semanas, ya que os enseñaremos qué hemos hecho sobre esta carrocería. De momento, la primera fase está en marcha y ya le hemos metido “el abrelatas”:

Nota: Los equipamientos mencionados en este artículo pertenecen a la unidad probada, algunos son de serie y otros, opcionales.